Con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.
Luis García Montero
miércoles, 27 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
sábado, 29 de enero de 2011

Si yo pudiera dejarles algún regalo,
dejaría acceso al sentimiento de amar la vida
de los seres humanos.
La conciencia de aprender todo lo que fue enseñado por los tiempos idos...
para recordar los errores que fueron cometidos y que no se repitieran jamás.
La capacidad de escoger nuevos rumbos.
Les dejaría, si pudiera,
el respeto por aquello que es indispensable:
además del pan, el trabajo,
además del trabajo, la acción.
Y si todo faltara, un secreto:
El de buscar en el interior de sí mismo
la respuesta y la fuerza para encontrar la salida.
Ghandi
jueves, 30 de diciembre de 2010
Adiós.
¿Cuántas veces nace o muere un sentimiento a lo largo de un año? ¿Con cuántas emociones somos capaces de vibrar en 365 días? Y adiós…otra vez, ¿cuántas veces decimos adiós? Por esto y por más cosas que no digo, te dedico la última canción de despedida querido 2010.
lunes, 29 de noviembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
¿Qué es en el fondo esa historia de encontrar un reino milenario, un edén, un otro mundo? Todo lo que se escribe en estos tiempos y que vale la pena leer está orientado hacia la nostalgia. Complejo de la Arcadia, retorno al gran útero, back to Adam, le bon sauvage (y van…), Paraíso perdido, perdido por buscarte, yo, sin luz para siempre…
(…)¿Y quedará en él alguien, uno solo, que no sea razonable?
En algún rincón, un vestigio del reino olvidado. En alguna muerte violenta, el castigo por haberse acordado del reino. En alguna risa, en alguna lágrima, la sobrevivencia del reino. En el fondo no parece que el hombre acabe por matar al hombre. Se le va a escapar, le va a agarrar el timón de la maquina electrónica, del cohete sideral, le va a hacer una zancadilla y después que le echen un galgo. Se puede matar todo menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña. (…)
Rayuela, capítulo 71
J.C
(…)¿Y quedará en él alguien, uno solo, que no sea razonable?
En algún rincón, un vestigio del reino olvidado. En alguna muerte violenta, el castigo por haberse acordado del reino. En alguna risa, en alguna lágrima, la sobrevivencia del reino. En el fondo no parece que el hombre acabe por matar al hombre. Se le va a escapar, le va a agarrar el timón de la maquina electrónica, del cohete sideral, le va a hacer una zancadilla y después que le echen un galgo. Se puede matar todo menos la nostalgia del reino, la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña. (…)
Rayuela, capítulo 71
J.C
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
